viernes, 15 de mayo de 2015

Escombreras ilegales en Badajoz

Muchos sois los que habréis leído o escuchado en prensa los problemas causados por el vertedero ilegal de las Cuestas de Orinaza. Por ello, hace ya unos meses que el Ayuntamiento se comprometió a poner fin al mismo.

Los problemas surgidos por estos vertidos no son exclusivos ni de este lugar, ni de esta ciudad. Pero ya que mi blog está dedicado a Badajoz, lo personalizaré a nuestra ciudad, enfocándolo al problema global y a las posibles soluciones. Ya sabéis los que me leéis que no soy de criticar por criticar, sino que me gusta dar a conocer los problemas a la vez que aporto ideas para solucionarlos.

Hace algunos años que pasó el boom de la construcción, hecho que para nadie ha pasado desapercibido. No obstante, las obras siguen, bien sean nuevas, bien rehabilitación de viviendas, que ahora son más habituales. En cualquier obra se generan una serie de residuos de construcción y demolición, comúnmente conocidos como escombros.

Estos residuos son catalogados como "inertes" por su incapacidad de alteración del medio natural, al no poseer elementos contaminantes.

Planta de reciclaje de RCD's. FUENTE: avuelapluma.es

Sin embargo, la producción de ladrillo, cemento, hormigón... sí contamina. También lo hace la extracción de piedra de cantera, ocasionando un impacto ambiental, sea de la proporción que sea. Entonces, ¿cómo reducir este impacto y esta contaminación?

La respuesta es sencilla, y no es nueva. La clave está en reaprovechar los materiales desechados en las obras. Los residuos de construcción pueden reciclarse y emplearse de nuevo en nuevos materiales. Y es algo que ya se hace habitualmente.

Sin embargo, Badajoz carece de planta de reciclaje de RCD's a pesar de su tamaño. Otras ciudades extremeñas como Plasencia, Miajadas, Almaraz, Jerez de los Caballeros o Mérida, por poner algunos ejemplos, poseen plantas de este tipo, que permiten la separación de los materiales derivados de la construcción, para su reciclado.

Reciclar residuos es rentable, pues se economiza en materia prima y en nueva producción, pero no se hace con la asiduidad necesaria. ¿Por qué? Sencillo. El mayor coste a la hora de reciclar o tratar un residuo suele ser su transporte. Cuanto más lejos esté la planta de destino, mayor será este coste y, por tanto, más caro el adecuado tratamiento de estos residuos. Si el coste es muy elevado, la mayor parte de la gente que realiza obras en su casa acabara por llevar los escombros a cualquier lugar cercano a la ciudad, en medio del campo, donde nadie les vea verterlos.

Vertidos ilegales de residuos en el Cerro del Viento

Tanto es así que, con un simple vistazo a través de Google Maps, pueden verse escombreras ilegales alrededor de la ciudad, como las que hay, por ejemplo, en el camino que va al Guadiana por el Brazo Jamaco, o los residuos acumulados en el Cerro del Viento.

El mayor problema de ir soltando ripios de forma descontrolada es que se van acumulando, y cada vez son más, lo que afea el entorno y altera la vida en los ecosistemas naturales cercanos a la ciudad.

Pero hay un riesgo mayor aún. En no pocas ocasiones, estos escombros contienen plásticos, metales, aerosoles,... y sobre todo, fibrocemento, material prohibido por ley debido a que está hecho a base de amianto (asbestos), uno de los elementos más cancerígenos que existen, enfermedad causada por la inhalación de las fibras de este material.

Placas de fibrocemento con amianto vertidas de forma descontrolada en las inmediaciones de la ciudad

Por todos estos motivos, es necesario dar solución al problema de los vertidos ilegales de residuos, para lo que propongo las siguientes soluciones:


  1. Construcción de una planta de reciclaje de residuos de construcción en las inmediaciones de la ciudad, con zona de vertedero controlado, que mediante concurso público pueda explotar una empresa en el tiempo, garantizando la correcta gestión de los residuos al menor coste posible.
  2. Mayor control en la gestión de residuos, tanto por parte del Ayuntamiento de Badajoz como, y sobre todo, por la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Extremadura. Cualquier obra debe tener permisos, y al solicitar esos permisos, saltan las alarmas y se exige la gestión de los residuos. El problema es que muchas obras se hacen de forma ilegal. Esto es lo que la administración debe controlar y evitar.
  3. Control del fibrocemento existente en las construcciones de la ciudad, tanto urbanas como rurales. Gracias a las herramientas de que disponemos actualmente, con ortofotos actualizadas cada vez más rápido, es posible llevar este control, incluso, desde un despacho con un ordenador y conexión a Internet. Por ello, me llama la atención especialmente que se sigan haciendo desmontajes ilegales sin ningún tipo de control ni sanción. Pero para lograr que los desmontajes se realicen de forma legal, es necesario que la administración, a través de la Dirección General de Trabajo del Gobierno de Extremadura, así como del Cesla y organismos similares, se pongan las pilas. Es increíble que un plan de trabajo con riesgo de amianto tarde casi dos meses en ser aprobado, y que además, haya mil procedimientos exigidos a las empresas y particulares, costosos y lentos, que encarecen la gestión y motivan a que se hagan las cosas mal, con el consiguiente problema medioambiental y de salud que ello conlleva.

Por ello, desde mi blog aprovecho para dar un tirón de oreja a todas las administraciones implicadas en esto, para pedir que se pongan las pilas, por el bien de la ciudad, la región y de todas las personas que habitamos en ella.




Sígueme en Twitter: @JACasablanca

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